Los apartamentos de Moliniás son el resultado de una cuidadosa rehabilitación de los edificios tradicionales de la finca respetando los volúmenes de construcción y los materiales autóctonos: roble, enebro y piedra.
Poseen aislamiento térmico y acústico y una completa dotación de menaje del hogar.
El entorno es una finca de 210 hectáreas de las que más de la mitad son de bosque de robles, encinas, enebros, sabinas y pinos, el resto está dedicado a pradería y otros cultivos.