Can Lleter es una masía muy antigua documentada del siglo XVII, con el interior completamente restaurado. El nombre de la casa viene de muy lejos. Un día, Josep Masó y su padre fueron se fueron a Santander a buscar vacas lecheras y fueron los primeros de la región en tener esta raza de vacas. La madre de Josep, con una tartana, repartía la leche por las casas de los alrededores y en Banyoles. Así fue como el Mas Teixidor, se convirtió en Can Lleter.
Las habitaciones de la casa conservan el nombre que su funcionamiento de masía y habitaciones comportaba: el granero, el cuarto de la avena, la habitación del mozo, la de la tía Teresa y la habitación de los abuelos. El comedor está en la antigua bodega, y la cocina en el gallinero.
Can Lleter tiene una situación privilegiada, se encuentra muy cerca de importantes vías de comunicación y de la ciudad de Girona con todos sus servicios al alcance, sin perder el encanto de un entorno tranquilo y natural.