La Casa rural Canyamel nació como una leve inspiración para una casa que estaba a punto caer en sus escombros. La idea era de dejar una casa con su armazón, pero fuerte y preparada para aguantar los años que hasta ese momento pudo aguantar. Pero poco a poco fue moldeándose la idea de seguir en el proyecto, eso si costoso pero agradable, cada día era un reto, seguir remodelando y al final fue la obra poder sentirse a gusto y contento.
La casa tiene estilo mediterráneo y conservando su encanto de antaño en un pueblo tranquilo y acogedor con una belleza muy singular. En ella se puede disfrutar de la tranquilidad, interrumpida por el canto de pájaros y los fines de semana por la música.