Situada en el Valle de Neira de Rei, parroquia de Cascallá, lugar donde se respira la tranquilidad, el silencio y la magia de un lugar marcado por su historia y costumbre.
Restaurada en el 2004, se le ha dotado de todas las comodidades para una estancia agradable, trato cordial y su excelente servicio, sin perder ese aire de casa de aldea.