La casa fue una antigua abadía del siglo XVI, hoy es una casa restaurada, pero que aún conserva el sabor de antaño.
Se encuentra situada en lo alto del pueblo, en el centro de Latorrecilla, ofrece magníficas vistas al Pirineo y la posibilidad de acceder a los alrededores con todos los servicios como Aínsa y Boltaña.