Pocos emplazamientos resultan tan singulares y románticos como este, donde se encuentra el Cortijo de la Luna. Situado en lo alto de una loma, desde donde se podría tocar la luna y también el sol si te lo propusieras.
La panorámica es espectacular, un lugar de ensueño, donde el perfume de los jazmines y las damas de noche lo impregna todo.
La calidez de la luz, el trinar de los pájaros, el roce del viento en las palmeras, los maravillosos atardeceres y amaneceres, todo ello, orientado al azul del mediterráneo y las montañas que lo rodean, invita a pasar la mayor parte del tiempo al aire libre.