El Cortijo, que su día perteneció a la familia de Niceto Alcalá Zamora (una de las residencias de verano), ha sido reformado recientemente, respetando al máximo las estructuras originales, encontrándonos los antiguos suelos de yeso que se untaban con aceite, las paredes pintadas con cal, vigas de madera en los techos; ésta casa ha sido adaptada a las comodidades de hoy en día para que nuestros huéspedes se sientan lo más cómodos posible.
El cortijo cuenta con todas las comodidades para que disfrute al máximo de su estancia.