Casa de estilo rústico distribuida en dos plantas; en la planta alta se encuentran cuatro acogedoras habitaciones y un baño completo, todas abuhardilladas y decoradas en forja y madera.
En la planta baja se encuentra el salón con su chimenea, todo ello junto con la cocina forman un decorado fabuloso típico de la zona. También dispone de un aseo con un amplio plato de ducha hecho de obra.
En el exterior, el patio, que cuenta con un porche de arcos de ladrillo visto junto a la barbacoa.