Es una casa rural e un entorno idílico en el valle de Lecrín, un paraíso pintoresco. Está rodeado de naranjos y limoneros, tiene como atractivo las espectaculares vistas que ofrece.
Desde el Cortijo del Pino senderos entre almendros y olivos conducen a bosques y arroyos de gran belleza en este paraje andaluz tan poco conocido.