La Casa Vieja fue edificada en el siglo XVIII, situado en el antiguo barrio judío declarado Conjunto Histórico Artístico. La casa ha sido rehabilitada para convertirse en una casa acogedora que permitirá pasar una estancia agradable.
La fachada principal presenta un gran portalón de madera con hojas de tipo Franciscano. La casa dispone de 5 dormitorios, zaguán, el salón-comedor con chimenea, un aseo y la cocina completamente equipada.
A menos de 5 minutos de la casa se encuentran las piscinas naturales donde es una delicia darse un baño en los meses de verano.