La restauración de la antigua casita del cura, se llevó a cabo respetando su espíritu tradicional, siendo coherentes con la historia y el espíritu del lugar. Una de las herencias, más evidentes de ello, son las paredes de piedra originales y la estructura del techo de madera.
A simple vista, es una casita de piedra de principios del siglo XIX, pero en su rehabilitación se decidió recuperar las dos estancias en las que se dividía originalmente, con lo que se ha distribuido en dos estancias pareadas: “El rincón del cura” y “El corral del cura”, muy acogedoras, con capacidad para 4 personas cada una.
Con todo nuestro cariño, hemos rehabilitado esta sencilla casita, con el ánimo de convertirla en un lugar de refugio, para todos aquellos que busquen un rincón donde descansar y poder disfrutar de todas las posibilidades que ofrece la zona, en las puertas de la sierra de Gredos.