Se trata de un caserío reformado por los propietarios, con fachada de piedra y solevería de roble. Dispone de seis habitaciones, 3 baños, salón, cocina para su uso exclusivo y otro salón con estufa de leña. Rodeado de zona ajardinada y con vistas al mar, se halla rodeado de verdes campos y bosques.